Me llamo Pol y tengo amnesia. No recuerdo quién soy, de dónde vengo, a qué me dedico o dónde vivo. Ni siquiera sé si tengo familia. Sólo sé que me desperté hace 48 horas tirado en una calle sin recordar nada de mi pasado. Vivo escondido en el ático de una casa cercana a esa calle.

He encontrado un portátil viejo y he pensado que estaría bien tener un diario. Creo que escribir puede ser bueno para recordar. Pero sobre todo puede ser un ejercicio para no volver a olvidar.